Las asociaciones vecinales y ecologistas de Coslada y la FRAVM alzan su voz contra el proyecto del Parque Comercial Solia, que se ubicará en El Cañaveral (Vicálvaro).

La Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Coslada, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y Ecologistas en Acción de Coslada y San Fernando de Henares han hecho público un comunicado en el que muestran su total rechazo a la ubicación del que será el mayor centro comercial y de ocio de la región, el llamado Parque Comercial Solia de El Cañaveral. A tenor de estas organizaciones, su puesta en marcha, prevista para el primer semestre de 2020, supondrá una “agresión al medio ambiente de la zona, al Bosque del Humedal y al modelo de ciudad de Coslada”, por lo que piden a los ayuntamientos de Madrid y Coslada y a la junta de compensación del nuevo desarrollo urbanístico “que impulsen y apoyen un cambio de ubicación del parque comercial”, que cuente “con el consenso de los municipios afectados”.

El temor de los colectivos vecinales y ecologistas por las consecuencias negativas que el macro centro comercial generará en Coslada está más que justificado por las propias dimensiones del proyecto. Impulsado por la promotora de complejos comerciales Mackintosh Mall y el fondo de inversión Azora, se levantará sobre una superficie de 224.135 m², que incluirá 65.000 m² de centro comercial, 25.000 m² de outlet y 4.000 plazas de aparcamiento. Según estas empresas, el espacio contará con tiendas, atracciones deportivas como un lago de olas artificiales y una gigantesca zona de restauración.

Enclavado en el desarrollo urbanístico de El Cañaveral, que pertenece al distrito capitalino de Vicálvaro, limitará con el Bosque del Humedal y los barrios de El Esparragal y La Colina, ambos en Coslada. Aunque se encuentre situado en el municipio de Madrid, su funcionamiento afectará sobre todo a esa localidad. “Las vecinas y vecinos de nuestros barrios, que corremos el riesgo de sufrir las consecuencias de esta operación, no hemos sido consultados sobre la misma. Ha sido impuesta por el Gobierno de Madrid”, indican las asociaciones de Coslada en su comunicado. “El tráfico que generará el parque comercial vendrá a agravar la ya preocupante calidad del aire de la zona, señalada por las estaciones de medición como una de las más contaminadas del área metropolitana de Madrid”, continúan los colectivos, antes de alertar de las “brutales” consecuencias sobre el comercio local y los hábitos de movilidad: “su desaparición paulatina obligará a la población a recurrir cada vez más al uso del coche para realizar las compras”.

Vecinos, vecinas y ecologistas están también muy preocupados por el impacto que generará la gran superficie en el “pulmón verde de Coslada”, el Bosque del Humedal: “los flujos de tráfico y aparcamiento alterarán completamente el carácter natural de ese espacio, con dramáticos efectos en su flora y fauna”.

Por ende, los cosladeños y cosladeñas rechazan “la imposición desde otro municipio, de un modelo distinto, agresivo, basado en la movilidad motorizada y en un consumo desaforado contrario a la sostenibilidad ambiental”, por lo que piden que se tenga en cuenta su parecer y que el mega parque comercial se ubique en un lugar que genere un impacto menor.

Hace dos años, la Asociación Vecinal El Cerro trasladó esta demanda a los dos ayuntamientos aludidos, y el de Coslada respondió indicando que compartía su preocupación, pero ninguno de los dos ha dado paso alguno para dar respuesta a “esta grave amenaza para la ciudadanía de la zona”. Ahora El Cerro renueva su petición junto a la Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Coslada, la FRAVM y Ecologistas en Acción de Coslada y San Fernando. ¿Atenderán por fin las administraciones la lógica preocupación del vecindario de Coslada ante la apertura del mayor complejo comercial de la región?

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