Hace algo menos de una semana, María del Carmen, vecina de Coslada, durante uno de sus paseos, descubrió que en el pasillo verde que se creó hace años en el polígono industrial para que ejerciera de pantalla vegetal de esta actividad, se había depositado una importante cantidad de residuos de la «operación asfalto» que ha llevado a cabo el Consistorio durante los meses de verano.

LA RAZÓN ha accedido a la denuncia que María del Carmen interpuso el pasado viernes ante la unidad del Seprona de la Guardia Civil del municipio en la que afirma que existe «un vertido de mezclas bituminosas sobre superficie vegetal que se ha producido en el municipio de Coslada» y con «un origen presuntamente en el rechazo del reciente asfaltado de las calles del municipio ejecutado por su Ayuntamiento».

Asimismo, cita tres normas de la Comunidad sobre los residuos y los suelos contaminados. Por ello, la vecina solicita que «se tomen las medidas oportunas por el presunto delito medioambiental, al tratarse de un residuo peligroso que contiene alquitrán, así como otros derivados de hidrocarburos, pudiendo percolar hasta el nivel freático y afectar al equilibrio de los sistemas naturales y que actúe de oficio para subsanar el daño causado, así como exigir responsabilidades».

Junto a esta denuncia se incorporan una serie de fotografías que realizó la vecina durante su paseo y que reflejan la cantidad de asfalto que se ha depositado en esta zona. Paco Becerra, presidente del Partido Popular en Coslada, acudió ayer por la tarde a comprobar la situación de este vertido: «Tiene la superficie de un campo de fútbol 7», afirma.

Este área, transitada por ciclistas y paseantes, tiene la calificación de área verde, según el Plan General de Ordenación Urbana, por lo que «antes de desechar en ella cualquier vertido, se tienen que realizar todos los análisis pertinentes para comprobar que no perjudican al medio ambiente y que son inertes. Pero, teniendo en cuenta que éstos son los restos de la rodura de las vías de Coslada, pueden contener caucho de los neumáticos, además de otros componentes probablemente contaminantes», subraya el portavoz popular. Si se determina con los análisis que lleve a cabo la Guardia Civil que contiene alquitrán, restos de hidrocarburos y aceites, así como restos de neumáticos, podría ser un delito tipificado en el artículo 325 de Código Penal.
Que se hayan dejado estos componentes en esta zona, en lugar de en una planta de reciclaje específica –como marca la normativa– puede deberse a que el Ayuntamiento tenga pensado reusar este asfalto. Sin embargo, también podría haber otro motivo. Según la información que ha podido recabar la vecina extraoficialmente, la empresa adjudicataria de la obra de asfaltado habría estado autorizada al menos verbalmente por el Ayuntamiento para depositar dichos residuos en aquella zona, lo que le habría conllevado evitarse los gastos de depósito y tratamiento de este tipo de residuos con el consiguiente ahorro. «Sólo haber abandonado allí estos restos crea una mala imagen a los ciudadanos», dice Becerra.

La Razón – 2 octubre 2018