El que fuera el templo de la fiesta en los años 90 en Madrid, este pasado martes cayó enterrando entre sus escombros las historias de miles de jóvenes venidos de toda España en la llamada «ruta del bakalao».

La mítica discoteca del kilómetro 15,500 de la antigua N-II era un edificio abandonado okupado por más de 100 personas que fueron desalojadas, diez de ellas detenidas ya que pesaban sobre ellos órdenes de búsqueda y captura.

Fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid han explicado que los agentes iniciaron el dispositivo de desalojo sobre las 08.00 horas de este martes por requerimiento judicial, en concreto, del Juzgado de Instrucción número 48 de Madrid.

Las familias desalojadas aseguraban que se marcharían a vivir con parientes y amigos en otras zonas de la capital.

El 6 de agosto de 1995 la discoteca Attica celebró su última fiesta clandestina después de que la Junta de Barajas ordenase su clausura y tras la muerte el 4 de junio de 1995 de un joven a sus puertas después de haber ingerido gran cantidad de drogas. El local abrió como restaurante en los años 80. Luego en 1987 lo compraron unos socios que lo transformaron en un after pese a que no tenían permiso. El local se convirtió en uno de los puntos emblemáticos de la famosa ruta del bakalao. El Ayuntamiento, sin embargo, nunca dio autorización para su funcionamiento como discoteca y en 1994 se ordenó su clausura además de abrir un expediente de demolición del chalet al estar ubicado en terreno declarado rústico.

Un expediente de demolición que ha tardado 23 años en ejecutarse, tiempo durante el cuál ha servido de cobijo a personas sin techo pero que su presencia nos ha servido de recuerdo de una época que se fue de la que formaron parte discotecas emblemáticas como Paladium, Big Bang, Radikal,…